16 ene. 2010

Introspección (aplica para todas las carreras)

En estos dias estuve sacando conclusiones acerca de la forma de hacer las cosas.
Tiene varias puntas este post. Esa "forma" está asociada o clasificada con un adjetivo:
Trabaja bien. Trabaja en negro. Paga bien. Es un explotador. Si puede, te abrocha. Es muy prolijo. Es un colgado. Prioriza el confort y la felicidad. Va donde está la plata. Y asi puedo seguir por siglos.

Empiezo.

Tomemos como variable la cantidad de plata. Es decir, mucha plata = exito.
Estudiamos nuestras carreras, como Ingenieros, Contadores, Médicos, Licenciados y nos cuentan sobre las formas, normas, métodos para hacer las cosas. Generalmente, las óptimas y legales. Ademas de los casos de éxito, todo lo demás no es válido.
También están las herramientas para analizarlas. Encontramos varios enfoques, pero siempre limitados por la moral, y las leyes vigentes.
"Hacer plata en negro (sin registrar la operación ante los organismos correspondientes) está mal" sin embargo estamos rodeados de esos casos.

Sigo.

Ahora tomemos como variable el esfuerzo. Es decir, a mayor sacrificio = éxito.
Hacer carrera en una organización, o tener un curriculum consistente, nos dice que, con cierta seguridad, llegaremos al lugar prometido. Pero que pasa cuando ese éxito empresarial pertenece a alguien que "no estudió nada" o "no terminó el secundario". ¿Quien o que los acredita?
Es comun escuchar "empezó como carnicero" y mirá donde llegó.
¡Peor aún! No solo no estudió, sino que vende en negro (claro, si no estudió, como lo va a saber)

Voy terminando.

Salvando muchas excepciones (si, muchas), en Argentina y Latinoamerica existe un desfasaje entre lo teórico y lo práctico. Resulta casi imposible aplicar herramientas básicas de gestión o hacer una planificación y no morir en el intento. Y todo indica que hacer las cosas desprolijas y fuera de la norma encuentran mejores resultados económicos.
Solo trabajando en corporaciones multinacionales, donde el verticalismo obliga a trabajar de una solo forma, hay un abismo con las Pymes y los emprendimientos locales.

El desafío: adaptarse, encontrar oportunidades dentro del caos, mostrar los beneficios de las herramientas en idioma local y medir el impacto. Aggiornar las propuestas y pensar en el mediano plazo.

2 comentarios:

Aristarco dijo...

buen punto!

Pablo S dijo...

Una visión cruda pero real.
Ahora, para encontrar oportunidades dentro del caos quizas sea mejor ahorrar esfuerzo y dinero para gastarlos en el momento justo.....y cual es ese momento?? No se corre el riesgo de perderlo?Como reconocerlo? existe siempre o es valido pensar que algunos son iluminados por una varita mágica y otros nacieron para aplaudirlos?
Sigamos en la busqueda, que sirve para eso, para avanzar