9 feb. 2010

Pronostican la muerte del Power Point, ¿qué herramientas utilizar?

visto en Puntobiz

Soy usuario de Powerpoint. Lo utilizo en mis conferencias y capacitaciones. Entiendo hacia donde el autor lleva el artículo, pero creo que es más una herramienta que nos desafía a generar expectativas con el público. ¿No será que tuvo malas experiencias?
También pienso que mucha gente ha tomado los powerpoints como una biblia. "en un barrio de la China hay un hombre de 6 orejas. Lo vi en un powerpoint!". Ariel




Jorge de la Vega, Presidente de la Consultora o productora JVP, realizó un informe acerca del power point, una herramienta muy utilizada por los empresarios o por aquellos que realizan charlas, con el objetivo de optimizar la información. No obstante, según de la Vega, este método debe ser desterrado.
Desde su aparición hasta hoy, el Power Point se ha impuesto como una herramienta básica y un aparente distintivo de calidad para las jornadas formativas y para los cursos de Recursos Humanos. Sin embargo, existen motivos como transformar a los seres más letárgicos, lentos y dormidos, para obligar su destierro. 
El Power Point es una farsa que da protagonismo a personas mediocres y pobres en autoestima, encarceladas en la ilusión de querer brillar…en segundo plano, porque en el primero está el Power Point. En realidad, se esconden tras la ilusión de los textos bailando, los números saltando y las imágenes desplegándose como persianas, demostrando con esto su capacidad, altamente desarrollada, de leer en voz alta y a media luz los textos para los asistentes adormilados en sus asientos.
Los asistentes lo puntualizan al máximo, valorando su experiencia: “no al Power Point! Great!”. Manifiestan su hartazgo de que el director de RRHH lo ponga adelante como formación de primera.
El Power Point es, a nuestros ojos, así como a los de muchos de nuestros participantes, la herramienta óptima para anestesiar al público quien, durmiendo con los ojos abiertos, anhela con ansiedad la llegada de la pausa para despertarse, desvelarse y refrescarse mental y físicamente.
¿Han pensado en profundidad acerca de estos fenómenos formativos? ¿Cuántos de ustedes creen que una formación de estas características es efectiva, transformadora y que además garantiza un impacto de efecto duradero en los asistentes? Los invito a reflexionar y verán que para formar en habilidades directivas, en liderazgo y en temas relacionados con Recursos Humanos no es nada fructífero, ya que en vez de conseguir un mínimo cambio positivo en la actitud de las personas y, por tanto, en el desarrollo de sus capacidades, se les transforma en seres más letárgicos, lentos y dormidos mentalmente.
De ahí que sea muy necesario desterrar el Power Point pasando a ser su no existencia la herramienta más eficaz e interesante de formación humana.
Con el Power Point hablamos de una herramienta que impide al profesional comunicarse con los presentes con dinamismo, humor, sencillez y humildad en la transmisión de conceptos.

El desafío de transformar sin la presencia del Power Point

¿Cómo se logra transformar y formar sin la presencia del Power Point?
Sirva para ello una buena porción de pasión por brindar a los concurrentes, una pizca de sentido común, empatía y atención. Toneladas de compromiso personal con los asistentes para que cada jornada sean una experiencia de aprendizaje de inmenso valor.
Para los formadores resultan muy sorprendentes los testimonios de los asistentes tras la capacitación, como por ejemplo cuando indican que para ellos “es la primera vez que ven esta forma de trabajar en grupo” o que “han sido clases sorprendentes, casi siempre inesperadas, muy amenas a la vez y plenas de dinamismo.”
La naturaleza del ser humano es crecer y aprender desde actitudes y valores primordiales que, sólo mediante la vivencia sentida pueden ser concebidos. La riqueza de la experiencia individual vivida y el aprendizaje de ella misma, así como de todas las experiencias de los asistentes en cada grupo y de la del formador hacen que la jornada de formación sea un dinamizador y acelerador del aprendizaje individual.
Las personas somos seres con la capacidad de sociabilización, comunicación, introspección, reflexión, asimilación, superación y muchas otras más que están desentrenadas.
En las formaciones re-entrenamos a las personas en aquellas aptitudes que han sido olvidadas, además del enfoque y los objetivos conceptuales marcados dentro del programa de la jornada elaborado a medida a la necesidad del cliente.
¿Y todo esto por qué...? Porque lo que realmente nos hace sentir realizados y nos llena de alegría e ilusión por encima de todo lo material que podamos obtener, son experiencias de aprendizaje como éstas: “lo he sentido enriquecedor a nivel humano y profesional” y “he culminado este seminario con la certeza de que no sólo aprendí aspectos para ser un buen directivo sino también para ser un mejor ser humano”.

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