28 nov. 2010

Mi hijo se llama Innovación


No! Quedense tranquilos. Ni voy a tener un hijo, ni se llamará Innovación.
Si mi hijo se llamara Innovación, no sería un niño innovador. Solo sería un niño llamado así.

Y eso ocurrió nuevamente en mi clase de GTEC. El docente nos explicó el concepto de Planificación Estratégica, Gestión de la Innovación, Principios del Management Estratégio, entre otras. Todos los conceptos con la palabra innovación pre y procedente Pero, ¿Qué valor agregado tenia la clase en cuanto a la innovación? ¿Tan lejanas e inalcanzables son las prácticas innovadoras para tener que solamente etiquetarlas? No deseo hacer catarsis de mis sensaciones con el curso, así que solo dejo las preguntas.

Pero siguiendo con el tema de ponerle "innovación a todo", es importante poder sacarse el estigma de innovador/no innovador. ¿Acaso tiene que ser todo lo que hagamos diferente, novedoso y aceptado por el mercado? Hoy leí una frase muy interesante, que decía: "si todos somos responsables, entonces nadie es". El lugar que dejamos para la innovación deber estar asociado a la espontaneidad, a la explosión, a esa aparición tan natural que nos hace reir. Si llenamos todo con etiquetas de Ok/No Ok, o si intentamos y nos esforzamos a innovar en todo, no estaremos dejando lugar para las emociones y las apariciones naturales, que en cierta forma, son las que tienen el valor agregado innato.

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