Ya es costumbre para el autor de este blog hacer un resumen del año que pasó. Lo hice en
2009 y en
2010. Ahora, y siguiendo la cronología, le toca al
estimulante 2011.
El mundo ha decidido dividir el tiempo en años y meses y esto nos obliga a meter las cosas dentro de un intervalo que afecta a todos por igual. Lo digo debido a que hay cambios que empezaron tal vez a mediados de 2010, y se intensificaron en 2011, pero termina pareciendo que todo sucedió en este último.
En enero de este año cumplí 30 pirulos. Como buen ingeniero, me gustan los números redondos, pero llegar a los 30 no significó mucho en cuanto a crecimiento.
Solo una decena más.
Me es (muy) complicado detenerme en cosas puntuales, pero haré lo posible para contarlo.
El primer punto que destaco es que este año
aprendí a trabajar en equipo. No solo en equipos operativos, de trabajo "remunerado". Me refiero a aprender a entender a mis compañeros, colegas, pareja y saber cuanto esperar de cada uno y como sacar lo mejor de ellos. Entendí que hay que dar mas de lo que uno espera recibir y no buscar reciprocidad instantánea, sino que generalmente, las cosas vuelven de otra manera. Y saber detectar esto, nos hace más pacientes y mejores compañeros.
Una de las mejores experiencias fue conocer mejor a
Ari Mesch, un nuevo amigo que parece que lo conozco de toda la vida. El tiene una frase que parece muy naif al principio, pero toma mucho sentido para mí.
"Nada es tan importante" suele decir. Para alguien con una carga de ansiedad como la mía, incorporar esa frase fue esencial para el día a día y no volverme loco con las cosas que no salen como uno espera.
Siguiendo con esto del trabajo en equipo, fue un año en donde tejí muchas y excelentes alianzas, sobre todo en el plano profesional. Di cursos para una
plataforma online que trajo consigo numerosos proyectos inesperados y trabajé con
expertos en materia de
ingeniería. De una manera increíble, me hicieron crecer profesionalmente y conocer metodologías de trabajo interesantísimas. De alguna manera, revalidé mi espíritu ingenieril.
Este 2011 trajo la segunda edición de
TEDxRosario. Para los que conocen el evento y tuvieron la suerte de asistir, hicimos algo trascendental para la cultura Rosarina. En particular, quedé muy movilizado (existe acaso otra sensación?). Muchos han escrito sobre TED, así que no voy a profundizar mucho. Lo que puedo afirmar firmemente es que apostar a las ideas y la autenticidad seguirá siendo mi
leit motiv de aquí en adelante.
En el orden de lo estrictamente personal, el hito de este año corresponde a que
Magali y yo nos casamos en Octubre. Casarse es una experiencia única que formaliza un sin fin de sensaciones, sentimientos, planes, deseos y cuanta cosa linda puede sucederle a uno. Y como todo casamiento, una luna de miel que nos llevó por lugares increíbles y nos hizo sentir que vale la pena todo lo que nos pasa a los dos.
Para finalizar, quisiera remarcar que este año falleció Steve Jobs. Su muerte no significó mucho para mí, pero a raíz de su pérdida, volvió a circular una
conferencia que dio en Standford. Esa conferencia dejó en mi una frase que prácticamente es de cabecera, y dice que
"los puntos solo se unen hacia atrás". Y aquí estamos, tratando de explicar por qué sucede lo que sucede y como nuestras decisiones impactan en un resumen de fin de año, en este caso, el 2011 que se va.
Mi mejores deseos para todos, y con la esperanza que la gente que quiero y respeto, pueda tomar decisiones no pensando en como afectará su futuro, sino en que quedarán marcadas en su pasado.